La terapia sexual sigue rodeada de mitos. «Eso es para gente con problemas raros», «tendré que hablar de cosas íntimas con un desconocido/a», «seguro que voy a tener que hacer ejercicios incómodos delante del terapeuta». Nada de esto es así.
Como sexóloga, mi trabajo es crear un espacio profesional, seguro y respetuoso donde puedas hablar de tu sexualidad con la naturalidad con la que hablarías de cualquier otro aspecto de tu vida. Te explico qué es realmente la terapia sexual.
Qué es realmente la terapia sexual
La terapia sexual es un tipo de psicoterapia especializada en abordar dificultades relacionadas con la sexualidad: deseo, excitación, orgasmo, dolor, identidad, orientación, comunicación sexual en pareja, etc. Combina herramientas de psicología, conocimientos médicos básicos y educación sexual.
Es una terapia hablada, igual que cualquier otra. En consulta no hay exploraciones físicas ni ejercicios prácticos delante del terapeuta. El trabajo se realiza en sesiones de conversación y, si procede, con tareas que practicas en privado, solo/a o con tu pareja.
Mitos más extendidos
«Solo van las personas con disfunciones graves» — falso. La mayoría de consultas son por cuestiones cotidianas: bajada de deseo en la pareja, dudas sobre lo que es «normal», inseguridades, falta de información.
«Es vergonzoso» — los profesionales estamos formados específicamente para que no lo sea. Hablamos con naturalidad y vocabulario claro.
«Vas a juzgarme» — la terapia sexual está libre de juicios morales. Mi trabajo es ayudarte, no decirte qué está bien o mal según mis valores.
«Es solo para parejas» — falso. Acude mucha gente individualmente. Y la mayor parte del trabajo se hace en sesiones uno a uno aunque vengas en pareja.
Problemas que se tratan en consulta
Deseo: bajada del deseo sexual, deseo discrepante en pareja, ausencia de deseo.
Excitación y orgasmo: dificultades de lubricación, problemas de erección, eyaculación precoz o retardada, anorgasmia.
Dolor: dispareunia, vaginismo, dolor pélvico crónico relacionado con la sexualidad.
Identidad y orientación: acompañamiento en procesos de exploración o cambio.
Comunicación sexual: aprender a hablar de sexo con tu pareja sin tabúes.
Educación sexual: resolver dudas, deshacer mitos, ampliar el conocimiento sobre tu cuerpo.
Cómo es una sesión típica
La primera sesión es como cualquier primera consulta: te pregunto qué te ocurre, desde cuándo, cómo lo vives, qué has intentado. Si vienes con pareja, escucho a los dos, también por separado en una segunda sesión.
A partir de ahí trabajamos con técnicas cognitivo-conductuales, psicoeducación, trabajo emocional, y a veces tareas prácticas que practicas en casa: ejercicios de focalización sensorial, rituales de pareja, exploración personal. Siempre adaptadas a tu situación.
Acudir solo/a o en pareja
Depende del problema. Si es un tema individual (inseguridad, bloqueo, historia sexual personal, identidad), tiene sentido empezar solo/a. Si es algo de la dinámica de pareja (deseo discrepante, comunicación, problemas sexuales que afectan a la relación), empezamos en pareja.
En mi consulta de sexología en Badajoz ofrezco ambas modalidades. Si todavía dudas si tu pareja necesita ayuda, lee cuándo ir a terapia de pareja.
¿Necesitas ayuda profesional?
Si te sientes identificado/a con lo que has leído, no esperes más.
Estoy aquí para acompañarte.